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San Martín y el secreto de Yapeyú: la historia incómoda de Rosa Guarú que la historia oficial no pudo cerrar

La posibilidad de que José de San Martín haya sido hijo de Rosa Guarú, una mujer guaraní de Yapeyú, y del militar español Diego de Alvear forma parte de una controversia histórica de larga duración. Hay testimonios, documentos familiares y tradición oral, pero también fuertes objeciones historiográficas. El debate revela cuánto pesan todavía los relatos oficiales en la construcción de los próceres.




Rosa Guarú y el origen que incomoda al relato tradicional

La historia de José de San Martín tiene una zona de sombra que atraviesa desde hace décadas los estudios sobre su nacimiento. La versión tradicional sostiene que nació en Yapeyú, en 1778, como hijo de Juan de San Martín y Gregoria Matorras. Sin embargo, otra línea de investigación sostiene que su madre biológica habría sido Rosa Guarú, una mujer guaraní vinculada a la casa de los San Martín.

La hipótesis fue desarrollada especialmente por el historiador Hugo Chumbita, quien sostuvo que San Martín habría sido hijo de Rosa Guarú y del militar español Diego de Alvear. Según esa reconstrucción, el niño habría sido criado por Juan de San Martín y Gregoria Matorras, quienes lo habrían llevado consigo cuando la familia partió hacia España.

Pero allí comienza el problema central: la hipótesis existe, está documentada como controversia histórica, pero no puede presentarse como una filiación demostrada. Un documento del Instituto Nacional Sanmartiniano señala que no existe una prueba testimonial histórica de primera mano que permita afirmar que Rosa Guarú fue la madre del Libertador ni que Diego de Alvear haya sido su padre.

Por eso, más que una verdad definitivamente establecida, el llamado “secreto de Yapeyú” continúa siendo una disputa entre distintas interpretaciones del pasado. Y esa disputa no es menor: pone en discusión no solamente quiénes fueron los padres biológicos de San Martín, sino también cómo se construyó la imagen del prócer argentino.


El manuscrito de Joaquina de Alvear que reabrió la discusión

Uno de los elementos centrales utilizados por quienes sostienen la hipótesis mestiza es un manuscrito atribuido a Joaquina de Alvear, nieta de Diego de Alvear. En ese documento, Joaquina habría considerado a San Martín su “sobrino carnal”, al sostener que era hijo natural de su abuelo y de una indígena correntina.

El testimonio adquirió relevancia porque no se trata simplemente de una leyenda transmitida mucho tiempo después. Forma parte de una memoria familiar que fue presentada como una pieza para reconstruir una filiación mantenida en reserva.

Chumbita sostuvo que ese documento coincidía con otra tradición, esta vez procedente de la región de las antiguas Misiones. Según esos relatos, Rosa Guarú habría sido la verdadera madre de San Martín y habría continuado vinculada al niño durante sus primeros años de vida.

La tradición oral de Yapeyú también conservó la memoria de Rosa Guarú como una mujer que habría esperado durante años noticias de San Martín después de la partida de la familia. Según los testimonios recogidos por Chumbita, habría mantenido siempre el recuerdo del niño al que había criado.

Sin embargo, la tradición oral no equivale automáticamente a una prueba histórica definitiva. Ese es precisamente uno de los puntos donde la controversia se vuelve más áspera: mientras los defensores de la hipótesis consideran que los testimonios familiares y regionales adquieren fuerza por su coincidencia, sus críticos cuestionan que puedan demostrar una filiación biológica.


Mitre y una frase que sobrevivió a su contexto

La figura de Bartolomé Mitre ocupa un lugar particular en esta discusión porque su obra fue fundamental para la construcción de una determinada imagen histórica de San Martín. Una de sus expresiones más citadas aparece en Las cuentas del Gran Capitán, donde describe al Libertador como un “hijo barato” y luego como un “héroe barato”.

La frase, sin embargo, suele ser utilizada fuera de contexto. Mitre no estaba presentando allí una prueba de que San Martín fuera hijo de una mujer indígena. El pasaje forma parte de una argumentación destinada a destacar su austeridad, sus sacrificios económicos y el desinterés personal que, según el historiador, caracterizó su actuación pública.

La expresión “su madre natural como su madre cívica” fue posteriormente asociada a la controversia sobre el origen biológico del prócer. Pero convertir esa frase de Mitre en una confirmación documental de la maternidad de Rosa Guarú sería ir más allá de lo que permite el texto original.

La diferencia es importante porque una cosa es demostrar que existía una determinada circulación de rumores o versiones sobre el origen de San Martín y otra muy distinta es demostrar históricamente que esas versiones eran verdaderas.


Una controversia que llegó hasta el ADN

La discusión no quedó confinada a los libros de historia. A comienzos del siglo XXI, la posibilidad de utilizar estudios genéticos para establecer la filiación de San Martín llevó el conflicto al terreno judicial y político.

En 2000, Hugo Chumbita impulsó un pedido para realizar un estudio de ADN que permitiera establecer quiénes fueron los padres biológicos del Libertador. La iniciativa volvió a plantearse en 2006, cuando se solicitó realizar estudios sobre los restos de San Martín y compararlos con descendientes de Diego de Alvear.

La controversia incluso llegó al Congreso. En 2006, la Cámara de Diputados declaró de interés parlamentario la determinación de la verdad histórica sobre el supuesto origen mestizo de San Martín, mientras que posteriormente se presentó otra iniciativa para avanzar con estudios genéticos.

El conflicto tuvo además una derivación judicial. Descendientes de Diego de Alvear promovieron una acción para obtener pruebas genéticas, pero la Cámara Nacional en lo Civil rechazó el pedido en 2017. Según la información disponible, la decisión no resolvió definitivamente la cuestión biológica, sino que rechazó el reclamo en esa instancia.

El dato revela una paradoja: en pleno siglo XXI, cuando la genética permite resolver filiaciones con herramientas que no existían para los historiadores del pasado, la identidad biológica de uno de los principales próceres argentinos continúa siendo objeto de disputa.


El problema no es solamente quién fue la madre

La controversia alrededor de Rosa Guarú también obliga a mirar de frente una cuestión más profunda: cómo se construyeron los relatos nacionales y qué elementos fueron considerados dignos de ingresar al panteón de los héroes.

La hipótesis de un San Martín mestizo fue presentada por sus defensores como una forma de recuperar una dimensión americana del Libertador. Chumbita sostuvo que ese posible origen permitiría reinterpretar su vínculo con América y su decisión de regresar al continente después de haber pasado buena parte de su juventud en España.

Pero esa interpretación también es discutida. El Instituto Nacional Sanmartiniano sostiene que existen testimonios que respaldan la filiación tradicional y cuestiona la existencia de pruebas históricas de primera mano que permitan establecer el vínculo entre San Martín y Rosa Guarú.

En consecuencia, el debate no debería resolverse reemplazando un dogma por otro. La historiografía seria exige distinguir entre documentos, testimonios, tradiciones orales, hipótesis interpretativas y pruebas científicas. Confundir esas categorías puede convertir una investigación histórica interesante en una nueva leyenda.


Un prócer, una mujer indígena y una historia todavía abierta

Rosa Guarú ocupa un lugar singular dentro de esta discusión porque, incluso cuando se pone en duda que haya sido la madre biológica de San Martín, su figura aparece vinculada a los relatos sobre la infancia del Libertador en Yapeyú. Durante mucho tiempo quedó relegada frente a los nombres que ocuparon el centro de la historia oficial.

La versión que la presenta como madre biológica tampoco debería ser convertida en una certeza automática. La propia controversia demuestra que existen posiciones historiográficas contrapuestas y que no se cuenta con una prueba genética que haya cerrado definitivamente el caso.

Lo verdaderamente revelador es que el debate haya sobrevivido durante décadas. Una tradición oral, un manuscrito familiar, investigaciones historiográficas, pedidos parlamentarios, reclamos judiciales y la posibilidad de recurrir al ADN terminaron colocando bajo discusión una parte del relato más consolidado de la historia argentina.

Quizás allí esté la cuestión de fondo. La grandeza histórica de San Martín no depende de que su madre haya sido Gregoria Matorras o Rosa Guarú. Si alguna vez nuevas pruebas demostraran un origen mestizo, eso modificaría nuestra comprensión de su biografía, pero no borraría sus acciones políticas y militares. Y si la hipótesis finalmente fuera descartada, tampoco desaparecería la pregunta incómoda que dejó instalada: ¿cuánto de la historia nacional conocemos por pruebas y cuánto por relatos que aprendimos a repetir?


Fuentes

Chumbita, H. (2000). La interminable espera de Rosa Guarú. Página/12.

Chumbita, H. (2001). El secreto de Yapeyú: El origen mestizo de San Martín. Emecé.

Instituto Nacional Sanmartiniano. (s. f.). Filiación del General San Martín.

Martínez del Río, F. (2017). Polémica histórica: ¿San Martín era mestizo? Unidiversidad.

Pignatelli, A. (2019). Una indígena, una familia de alcurnia y un secreto detrás del nacimiento de José de San Martín. Infobae.

Mitre, B. (1878). Las cuentas del Gran Capitán.








Artículos Artículos

1. “Rosa Guarú y el origen de San Martín”
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